“REDES DEL CRIMEN VIGILAN CALLES EN B.C.S.”-CORRIO ALERTA ,ESPERAN VENDETTA DE LOS ARELLANO-RECORREN EN MOTOCICLETAS-CON CASCO Y ABAJO CAPUCHA-USAN AUTOS DE VIDRIOS POLARIZADOS Y SIN PLACAS,INSTALARON OPERATIVO “ESQUINA ESQUINA”,CELULARES Y RADIOS….


En Los cabos especialmente pero tambien en Comondu,La Paz,Loreto y Mulege las llamadas “redes del crimen organizado” han lanzado a la calle su soldadesca de halcones para detectar el arribo del CARTEL DE TIJUANA al que esperan despues del asesinato en el corredor turistico de San lucas a San Jose dle que fuera el fundador de la organizacion FRANCISCO RAFEL ARELLANO FELIX cobardemente masacrado en una fiesta infantil y obviamente traqicionado por quienes sabian de su arribo y estancia.

La PGJE de B.C.S. se resiste a pasar el caso de la PGR y esta por su parte no quiere la “Papa caliente”,las diferiencias y criterios de competencia han empezado a inundar el ambiente,se trata de evident crimen organziado empero la procuracion alega que es un asesinato comun porque la victima ya no estaba siendo penalizada y habia cumplido sus condenas,argumento sin suustento pues a quien tienen que penalzar es al ASESINO vestido de payaso que llego giranto !Sorpresa! y le disparo a “voca de jarro” al tambien conocido coo “El Pelon” Arellano .

Estos delitos de sangre han conmocionado a la sociedad sudcaliforniana y derumbado el discurso del gobernador Marcos Covarrubias Vilaseñor y de otros funcionarios de seguridad en los 3 niveles de gobierno,una vez mas la presencia de los CAPOS salta a la luz publica ,no solo venenia de “vacaciones”,no solo son causa de “hechos aislados”,relamente aqui viven,aqui operan,,este es el centro del cual se moviliza a toda la tropa delictiva hacia el resto del pais,es todas una verguenza hasta para los ex gobernadores y ex gobernantes municipaales que de un ESTADO CON POTENCIAL SOCIAL Y GEOGRAFICO hayan hecho un MALOLIENTE PANTANO DE COMPLICIDADES CON EL CRIMEN ORGANIZADO y lo peor,siguen “desgarrandos elas vestiduas” coo profetas del pueblo cuando no son mas que “vulgares delincuentes” con nombamiento o cargo publico.